Yoga Zaragoza | El papel del profesor de yoga
El papel del profesor de yoga es transmitir con respeto, rigor, precisión y disponibilidad la enseñanza que él a su vez, ha recibido. La fuerza de esta transmisión por parte del profesor depende fundamentalmente de su propia práctica y experimentación de la metodología que el yoga propone.
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El papel del profesor de yoga

La transmisión de la enseñanza

El papel del profesor de yoga es transmitir con respeto, rigor, precisión y disponibilidad la enseñanza que él a su vez, ha recibido.

La fuerza de esta transmisión por parte del profesor depende fundamentalmente de su propia práctica y experimentación de la metodología que el yoga propone.

En la línea de enseñanza que se practica en la escuela, el profesor debe explicar y dirigir cada ejercicio, entendiendo por ejercicios todos los que forman parte de la metodología desde posiciones corporales o asanas, ejercicios de respiración o pranayama, ejercicios de concentración o dharana y meditación o dhyana entre otros, de tal manera que los alumnos puedan seguirle de forma facil y fluida, paso a paso.

La enseñanza por parte del profesor,  a partir de un conocimiento sólo teórico de los ejercicios, o de una mera ejecución de ellos, delante de los alumnos para que estos le imiten, les distrae y no les llega adecuadamente. Se convierte simplemente en una locución o actuación mecánica de algo que se ha memorizado pero que, carente de la experimentación consciente y repetida del mismo, no tiene la fuerza de transmisión necesaria.

La transmisión se lleva a cabo a partir del conocimiento y estudio del ejercicio pero sobre todo, a través de la practica consciente y repetida del mismo. De esta manera, el profesor sabe por sus propias sensaciones y experiencias, por ejemplo, que musculatura interviene en un asana, como es el ajuste correcto de la respiración en un ejercicio de pranayama, cuando hay mas posibilidades de distracción en un ejercicio de concentración…e incluso, puede avisar previamente al alumno de los posibles errores que se  pueda cometer y de las dificultades que se va a encontrar.  Además debe ser consciente de si el alumno esta presente o no en el ejercicio, y situarlo nuevamente en él si fuera necesario.

El papel mas importante del profesor de yoga después de la transmisión es la corrección de los ejercicios.

En este sentido, el papel mas importante del profesor de yoga después de la transmisión es la corrección de los ejercicios. Es necesario una disposición permanente a ello, el objetivo de cada sesión es que el alumno aprenda, despierte, avance, evolucione… y para ello la corrección adecuada es fundamental.

Este aprendizaje no es un mero conocimiento físico de distintas posiciones corporales o una mera relajación mental, es mucho más. En el asana es la combinación de la forma  que dibuja la posición, alentada  por una respiración adecuada y mantenida a su vez por una atención continuada en la zona que se sensibiliza. En el control respiratorio (pranayama) y en los ejercicios de concentración (dharana), y de meditación (dhyana) además de mantener la estabilidad y la firmeza en la posición de meditación se requiere una constante presencia del alumno en el plano mental. La misión del profesor es estar presente, ser consciente del trabajo que sus alumnos están realizando y mantener la atención del alumno en todos las fases del ejercicio, interviniendo, corrigiendo y animándolo cuando sea necesario.

Este trabajo continuado por parte del alumno constituye un entrenamiento  progresivo y cada sesión de yoga se convierte en una forma de sensibilizar y de  integrar nuestros distintos componentes: físico, energético,mental y espiritual.

Por otra parte, si somos constantes en nuestra práctica aprenderemos a  desarrollar la “presencia” activa en nuestra vida cotidiana, es decir, en nuestra relación con el entorno. Siendo éste, el verdadero papel del profesor de yoga con relación al alumno para que modifique sus acitudes consigo mismo y con los demás, consciente del papel que le corresponde como ser humano.

“La sesión de yoga es el comienzo de todo un trabajo en la vida real”

Autor del artículo: Lydia Galdámez

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