Yoga Zaragoza | LA SADHANA O PRACTICA DE YOGA.
En la actualidad, la Sadhana o práctica de yoga se ha ido generalizando, cada vez hay más personas que practican yoga al mismo tiempo que es aconsejada, debido a sus comprobaciones científicas, por un gran número de profesionales de la salud.
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LA SADHANA O PRACTICA DE YOGA.

LA SADHANA O PRACTICA DE YOGA.

En la actualidad, la Sadhana o práctica de yoga se ha ido generalizando, cada vez hay más personas que practican yoga al mismo tiempo que es aconsejada, debido a sus comprobaciones científicas, por un gran número de profesionales de la salud.


Sin embargo, aunque a nivel terapéutico se obtiene un aceptable beneficio, la transformación real en la conciencia del individuo no se aprecia suficientemente.
Quizás el error reside en la forma de practicar la Sadhana, de realizar la práctica de yoga. El tomar un poco de esto y un poco de aquello, sin una buena dirección, de no diagnosticar correctamente o en caso de hacerlo, no aplicar una práctica adecuada.
Hay que tratar de superar este acercamiento, que suele ser sólo superficial, estudiando y experimentando en profundidad las distintas prácticas que el yoga propone, y por otra parte, hay que tener en cuenta que la Sadhana no debe elegirse en base a un deseo personal sino en base al crecimiento y evolución espiritual del individuo o practicante.

Para un cambio real hay que llegar a las fibras sensibles del “ser”, no basta con un trabajo insubstancial o aparente, hay que transmutar, por medio de las prácticas adecuadas, las estructuras de la mente, equilibrándolas, ordenándolas y descubriendo y potenciando una serie de valores que permitan liberarla de su propia esclavitud (deseos, posesiones, miedos…).
La falta en el individuo de su desarrollo interior, de su dimensión espiritual trae consigo un temor que provoca todos los conflictos que a su vez, la persona trata de justificar en una inútil e ilusoria reafirmación del ego alejándole cada vez más de su parte esencial, dificultando e impidiendo su transformación.
Expuesto así lo que sucede en mayor o menor grado, ¿Qué hacer? ¿cuál es la solución para llegar a una transformación real?

Naturalmente será necesaria la Sadhana enfocándola siempre bajo dos vertientes:

  1. Sadhana interna, práctica individual, basada en diferentes ejercicios aplicados a la propia personalidad que ayudan a purificar todo el sistema psicofísico.
  2. Sadhana externa, permanente, continuación de la anterior, basada en una constante presencia, de relación con el entorno y con acciones conscientes y reflexivas.

La Sadhana individual irá aumentando el nivel de energía y vitalidad reduciendo el caos emotivo y otras impresiones psíquicas que constituyen un freno u obstáculo en la evolución. Todo este almacenaje saludable va a posibilitar la presencia y auto-observación constantes donde pueden fructificar actitudes y acciones correctas. A partir de esta observación, con la fuerza obtenida por medio de la Sadhana individual, será posible, aunque no fácil, el verdadero cambio, la Sadhana externa.
Este será el paso de la personalidad a la espiritualidad o desarrollo de la vida interior.

Si la Sadhana no se comprende desde estas dos vertientes y no se trabajan complementariamente no tendrá éxito. Hay practicantes que llevan muchos años trabajando pero que no cambian en lo esencial; podrán obtener ciertos efectos saludables, ciertos cambios superficiales, pero en definitiva seguirán subsistiendo en un estado dividido, de desunión interior.
La primera proposición que el hombre debería hacerse al levantarse tendría que ser intentar ser él mismo. Para ello, es necesario la presencia y la acción reflexiva (la acción conlleva una reflexión, no así la reacción que implica una emoción).
Esta forma de meditación activa, continuada, es de vital importancia en ese verdadero y deseado cambio, por ello esta segunda vertiente de la Sadhana es necesaria e indispensable.
Luego, la práctica no finaliza al salir de la sala de yoga, sino que entonces comienza.

Autor del artículo: Manuel Morata

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